AL OTRO LADO: Entrevistamos en exclusiva al Sonidista, editor y diseñador de sonido MARCO SALAVERRÍA.

Sonoros saludos a tod@s!!!

Nuestro protagonista en esta ocasión en -Al otro lado- es el Sonidista, editor y diseñador de sonido venezolano Marco Salaverría.

El sonidista Marco Salaverría.

El sonidista, editor y diseñador de sonido Marco Salaverría.

Nacido para la profesión de las entrañas mágicas de una verdadera institución como es la EICTV (Escuela de internacional de cine de San Antonio de los Baños, Cuba), Marco Salaverría  concibe su ARTE desde el pilar del propio guión cinematográfico, tratando al sonido desde el valor expresivo y emocional que trasciende mas allá de la mera toma empírica en el rodaje, no concibe un sonido sin alma.

Todo el ARTE de Marco se puede ver reflejado entre otros muchos proyectos en uno de los sucesos mas mágicos que ha dado últimamente el cine hispanoamericano, como es “El Abrazo de la serpiente”,de Ciro Guerra, película finalista en la categoría de lengua extranjera en la edición de los premios Oscar, de Hollywood.

Marco Salaverría – IMdb

Comenzamos…

LABOBINASONORA: Marco, antes de comenzar agradecerte especialmente la disposición para la realización de esta nueva entrevista de nuestra sección –Al otro lado- la cual reúne a los profesionales del ARTE de la creación y tratamiento de sonido para el medio cinematográfico y audiovisual de Hispanoamérica.

MARCO SALAVERRÍA: No, gracias a ustedes por la entrevista.

LBS: Antes de meternos a fondo dentro de tus comienzos y formas de trabajo, me gustaría que nos pudieras realizar (en la medida de lo posible), una pequeña radiografía de la profesión y los profesionales de la creación y tratamiento de sonido para el medio cinematográfico y televisivo en tu país Venezuela. Y si vamos un poco mas allá, y si te atreves, dentro de un contexto mas global como el de Hispanoamérica.

MARCO: Bueno, cuando comencé a interesarme en hacer cine siempre escuché que el sonido en las películas venezolanas era muy malo. Esto siempre se manejó bajo el principio básico de que los sonidistas supuestamente estaban poco preparados, que no habían buenos sonidistas en Venezuela. Hasta hace muy pocos años, realizar una película aquí era una labor titánica, por ende era fácil pensar que las limitaciones técnicas y formativas pudieran incidir en la baja calidad, no sólo del sonido, sino de cualquier fallo que la película pudiera presentar. Sin embargo, cuando empecé a adentrarme en el mundo del sonido me di cuenta que en Venezuela ha habido y siguen habiendo muy buenos sonidistas.

Me di cuenta que esos fallos no dependía de la falta de capacidad o habilidad artísticas y técnicas de los sonidistas, sino que el sonido en muchas películas había sido muy menospreciado dentro de los procesos de realización y exhibición de la misma, algunas veces por ahorrar dinero y otras veces por desconocimiento e improvisación. Bajo este principio, se limitaba a los sonidistas a que participaran o emitieran cualquier sugerencia creativa, se tomaba al sonido como un simple acompañante de lo visual y no como una instancia narrativa y expresiva que, junto a la imagen en movimiento construyen un todo. Lamentablemente, aún existen directores y/o productores que siguen pensando de esta forma, aunque felizmente cada vez son menos.

En Venezuela, al no tener escuelas formales de cine por muchos años, la formación comenzaba como aprendices en películas; esto aplica no sólo para el sonido, sino para todas la áreas y siempre lo digo: en el caso de estos maestros empíricos del sonido, ése proceso de aprendizaje no es nada mezquino, ni egoísta (al menos en mi caso como aprendiz); pues siempre se busca que los más jóvenes lleguen a explorar y hacer aflorar lo mejor de sí mismos.

Actualmente ya existen escuelas e institutos de formación audiovisual y cinematográfica que en mayor o menor medida forman a sonidistas en todas sus etapas y forman a estudiantes de diferentes áreas en las nociones básicas del sonido en el cine y el audiovisual.

También han aumentado las posibilidades de estudios internacionales especializados mediante becas del Centro Nacional de Cine de Venezuela (CNAC). Becas que me permitieron a mi por ejemplo, estudiar en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños en Cuba.

Yo particularmente pienso que las películas pueden tener el mejor registro de sonido durante el rodaje, pero siempre es importante que suenen desde el guión; si esto no es así, por bueno que se haya registrado todo, el sonido será sólo sonido, no tendrá mayor profundidad ni aprovechamiento perceptivo dentro de ese todo que es una película.

LBS: Todos los que integramos esta maravillosa profesión tenemos como nexo de unión en la mayoría de las ocasiones el amor o la pasión por el cine, por el sonido.. incluso también por la música, la pintura o las artes plásticas, el arte sonoro, al final todo tiene un nexo de unión en el arte de hacer cine.

Marco, ¿cuales fueron las principales motivaciones o inquietudes artísticas que te llevaron a elegir la creación de mundos sonoros para cine y tv como tu modo de vida profesional?.

MARCO: Creo que todo comienza con haber empezado desde muy niño a hacer música, a interesarme por cómo sonaban los instrumentos con los que mis hermanos ensayaban en casa. Tenían una banda y yo me enamoré de la batería. Nunca asistí a clases de batería pero me encerraba durante horas a hacer ruido desde muy niño. Luego, desde muy pequeño también armé mi propia banda. Tengo una conexión muy profunda con lo musical, me gusta experimentar sonidos, descubrir las capacidades de instrumentos que apenas conozco, si pudiera y me alcanzara el espacio y el dinero, tendría todos los instrumentos con los que tropiezo.

Luego, cuando empecé a grabar sonidos, comencé también a buscar y a disfrutar la musicalidad de cualquier “objeto sonoro” o elemento que generara sonido.

LBS: Has estudiado en la mítica EICTV de San Antonio de los Baños, Cuba. Una cantera que ha dado y sigue dando muchos y prestigiosos profesionales. ¿Cómo fue tu paso por allí, que aportó la escuela a tu trabajo actualmente?, Marco…¿Qué crees que tiene de especial y mágico la EICTV con respecto al tratamiento y la educación del sonido en el medio cinematográfico y audiovisual que muchos profesionales de diferentes países opten por formarse allí?.

MARCO: Seguro que es una pregunta con infinidades de respuestas. Mi paso por la EICTV fue de 3 años, lo que dura el curso regular. El primer año, llamado polivalencia, donde todos los estudiantes rotamos por las diferentes áreas del cine; guión, producción, fotografía, sonido, edición, dirección documental y ficción, etc. Este primer año sin lugar a dudas es fundamental para todos porque nos forma una gran conciencia del hecho cinematográfico en conjunto y como todos dependemos de todos para que realmente funcione lo que estamos queriendo rodar. Tambien en esta etapa vemos y escuchamos mucho cine de todo el mundo y de todas las épocas, realmente para mi fue revelador porque antes de la escuela realmente desconocía muchas cinematografías del mundo que para mi ahora son referenciales.

Luego me tocaron el segundo y tercer año de especialización en sonido, donde recibí una cascada información, maestros y aprendizajes mediante talleres muy bien estructurados. Maestros profesionales activos de muchas cinematografías del mundo.

La escuela, al ser una especie de claustro, permite que el intercambio de experiencias, información, etc sea permanente; asistes a tus talleres específicos durante las mañanas, las tardes y muchas veces en las noches, pero además desayunas, almuerzas y cenas con profesores o compañeros de otros años o especialidad; juegas fútbol, béisbol, voleibol con ellos, nadas, tomas cervezas y destapas botellas de licores que ni sabías que existían de países de tus compañeros o profesores que hasta ese momento conocía muy poco. También aprendes de gastronomía de muchas partes del mundo, experimentas el amor y el desamor con mucha intensidad. Todo esto dentro del entorno cinematográfico. Y así pudiera seguir escribiendo pero para no alargarme mas, pienso que la mejor manera de decir que es la escuela, son las palabras de Fernando Birri escrita en una de sus paredes:

“Para que el lugar de la utopía, que, por definición, está en ninguna parte, esté en alguna parte”.

LBS: ¿Cuales han sido las figuras mas importantes o referenciales que han marcado Marco Salaverría en sus primeros momentos dentro de la profesión?.

MARCO: A muchas personas, pero tiene una mención especial mi amigo y maestro sonidista Víctor Luckert. Víctor es un sonidista que se había retirado del cine y se había ido a vivir mas tranquilo al mismo lugar donde yo vivía, la Isla de Margarita. Yo empezaba a acercarme a los audiovisuales y trabajaba en una venta de cocos, artesanía y licores. Victor apareció un día por allí, acompañado de unos amigos en común, me lo presentaron y a partir de ese momento lo fastidié hasta el agotamiento para que me enseñara a hacer sonido para cine. Victor accedió y allí comenzó una relación de amistad y de trabajo que perdura hasta hoy. Paradójicamente él terminó reincorporándose poco a poco en el cine, dirigiendo un festival de cine en la isla, después en producción y justo esta semana estamos terminando de hacer en conjunto el diseño sonoro de un largometraje documental.

Gracias a la recomendación de Victor pude entrar como aprendiz a una película rusa que se filmó en la Isla, ya que él era muy amigo del sonidista, otro buen maestro, Frank Rojas. Con Frank pude entender la lógica y aprender sobre el rigor del set, sobre la importancia que tiene nuestro trabajo en campo. Una experiencia incalculable para mi, no sólo por lo aprendido, sino porque conocí a este gran ser humano que se ha dedicado a trabajar porque los sonidistas seamos respetados y que hoy es una institución dentro del cine en Venezuela. Su trabajo se multiplica a través de los aprendices, entre ellos sus propios hijos quienes también son sonidistas y microfonistas.

Luego trabajé en varios proyectos mas teniendo que abandonar la calma y felicidad que tenían al vivir en la Isla de Margarita hasta que opté por postularme a una beca en la EICTV. Allí se multiplicaron mis maestro y amigos sonoros: Jerónimo Labrada, José Borrás, Dimitri Medard, Francisco (Pancho) Adrianzen, Samuel Larson, Christian Hugonet, John Purcell, Patrick Ghislain, Carlos Abbate, Nerio Barberis, Miguel Hernández, Yehuda Maayan, Paulo Furnari, Carlos García, Carlos Olmedo, Isabel Torres, Margarita Aponte, Heidy Carrazana entre muchos otros que la memoria me está haciendo dejar por fuera.

LBS: Sonidista, editor y montador de sonido, de diálogos… son especialidades que abarcas y dominas en tu trabajo. Marco, ¿eres mas partidario de un sistema basado en la especialización del trabajo o compartimentación de áreas de trabajo dentro de una posproducción de sonido; o en un trabajo mas global afrontando múltiples tareas?.

MARCO: Creo que la especialización es importante pues te permite profundizar en cada paso mucho más y en el proceso entran más personas en el juego, cada uno con sus orejas y sus puntos de escucha. Esto, evidentemente, nutre el proceso y lo enriquece, hace crecer el proyecto; sin embargo, hay también algo súper lindo, más orgánico y espontáneo en hacer todas las etapas del sonido en una película. Para mi es un proceso casi de artesano, el proceso de creación es mucho más poético, más íntimo. En algunas ocasiones está relacionado a proyectos de menor recurso económico o películas que tienen menos presión del tiempo para estrenarse en salas o llegar a algún festival.

Hacerlo de una manera o de otra dependerá de cómo se desenvuelve la película, de cómo se conciba en sus diferentes etapas desde la producción y desde las particularidades de su realización. En todo caso y aunque me gusta muchísimo abarcar todo el proceso, disfruto mucho también trabajar con otras personas, tanto con sonidistas que conozco, como con personas completamente nuevas para mi, porque aprendo muchísimo en ese intercambio de trabajos, métodos e ideas.

LBS: Muchos son los factores y enemigos que un sonidista puede encontrar en las distintas localizaciones que conforman un rodaje. ¿Cual es el peor enemigo o factor adverso para Marco Salaverría, como sonidista, dentro del set de rodaje o localización?.

MARCO: Enemigo es una palabra muy fuerte, pero digamos que ese enemigo puede ser cualquiera dentro del set que no esté conectado con la historia, que no sepa hacia dónde están dirigidas las energías en la película. Si el equipo está bien organizado, engranado, compenetrado y si todos tienen claro lo que se quiere lograr puede que inclusive, ciertos elementos ruidosos no controlables puedan pasar a formar parte del universo sonoro, narrativa o expresivamente sin ningún problema.

La planta generadora de electricidad puede ser un enemigo clásico dentro del set pero con un buen operador de la misma, seguro ni se sentirá.

Los materiales del vestuario pueden destruir el funcionamiento de los micrófonos lavalier, la selección de las locaciones es vital, el apoyo del equipo de iluminación para cortar alguna sombra del microfonísta, el corte o cierre de algunas calles por el equipo de producción, la disposición del equipo de dirección a la hora de grabar wildtracks, roomtones, ambientes, etc. Pueden haber muchos elementos que compliquen el trabajo sonoro pero con comunicación y sentido común se pueden resolver.

LBS: Un sonidista siempre debería de intentar ganarse o “embaucar” a los demás departamentos para que estos se muestren receptivos a tus sugerencias para lograr la mejor toma. Pero dentro de todos los tipos de departamentos o personas que se forman y convergen dentro del set de rodaje.

¿Cual es para ti el departamento que mas influencia directa o indirectamente en el resultado de tu toma final de sonido?.

MARCO: Creo que depende de cada proyecto. No existe una persona predeterminada para ocupar ese espacio. En algunos casos puede ser el equipo de producción, en otro el de arte, en otro el de dirección. Generalmente el asistente de dirección y el productor de campo tienen las voces principales dentro del set por lo que deberían ser tus aliados para el óptimo trabajo. En otras ocasiones, las personas mas importante son los pobladores del lugar donde se esté filmando porque los rodajes llegan a invadir sus espacios y si se sienten inconformes pueden obstaculizar absolutamente tu trabajo. Generalmente mis principales aliados son los vecinos de las locaciones; ellos saben de donde viene el sonido de las músicas, el martilleo del trabajador, a que hora llega o sale el camión o la lancha, saben si va a llover o habrá mucho viento, etc.

LBS: Hablemos del microfonísta es la figura fundamental dentro de la pirámide de los procesos de sonido de cualquier producción sea cinematográfica o audiovisual. ¿Cual es tu visión acerca de esta figura fundamental, pero muchas veces ignorada por la industria?, ¿en base a tu propia experiencia tu crees que ya se empieza a reconocer el inmenso trabajo que realiza en los procesos de sonido?.

MARCO: Indudablemente para mi es la pieza fundamental para un sonidista. Es realmente quien opera el oído del sonidista. Creo y defiendo profundamente la presencia del boom dentro de todos los proyectos y considero que no es un cargo para descuidar en ningún momento. Me gusta trabajar con microfonistas que incluso pueden tener más experiencia que yo, que saben más de sonido que yo, que han estado en más películas que yo, porque su experiencia es el complemento en la garantía de mi trabajo.

La figura del microfonísta se reconoce desde el gremio de sonidistas, sabemos la importancia y cuánto les necesitamos, más no se respeta totalmente dentro de la estructura de la realización de una película. Me he encontrado casos, por ejemplo, en donde me proponen que trabaje con aprendices sin ninguna experiencia, porque lo toman como un cargo menor que puede ser ocupado por cualquier persona.

Premios Fenix a Mejor Sonido 2015

Premio Fenix al Mejor Sonido 2015, Salaverría (Drch) junto a Carlos García.

LBS: Realizas tu trabajo tanto en el medio cinematográfico como audiovisual. Ambos tienen diferencias sustanciales (tiempos, presupuestos, formatos técnicos etc..) aunque, a priori, pueda parecer lo contrario, dado que las linea ya diferencial viene a ser ya muy fina.

¿Qué diferencias creativas a tu juicio existen entre estos dos formatos a la hora de realizar tu trabajo?, ¿en cual te sientes mas cómodo Marco Salaverría trabajando desde el punto de vista técnico y creativo?.

MARCO: Por la manera en que se ha dado el desarrollo de mi carrera, mi incorporación al medio ha estado, generalmente, vinculada a proyectos cinematográficos (largometrajes y cortometrajes de ficción, animación y documentales) lo que me ha dejado muy poco espacio para proyectos no-cinematográficos.

A pesar de que cada vez hay más exploración en los medios tradicionales de las formas del cine para la elaboración de algunos proyectos, y de la generación de nuevas plataformas y recursos del mass-media, me siento más cómodo haciendo cine porque en general tienden a ser proyectos de más permanencia en el tiempo, de más trascendencia y de un formato de realización mucho más organizado, al menos en los proyectos en los que he tenido la suerte de estar.

En algunos casos he tenido la suerte de participar en mini-series, series documentales para TV, que también me han nutrido mucho porque he podido viajar y conocer personas muy interesantes; sin embargo, definitivamente me siento mucho más feliz haciendo cine, es un formato que me gusta mas.

LBS: Hablando un poco de tecnología Marco. ¿Cuáles son los equipos que utilizas habitualmente en tus trabajos de sonido en producción (grabadores, microfonía, emisores, receptores etc..), así tambien como tus herramientas favoritas dentro de los procesos de creación y tratamiento de sonido (DAWS, plugins etc…)?.

MARCO: Bueno, yo trabajo principalmente con un grabador Sound devices 664, tengo un fiel Micrófono Sennheiser mkh416 que se porta muy bien, utilizo sistemas inalámbricos Sennheiser G3 con micrófonos Sanken. Este seguro que no es el equipamiento mas impresionante que puede tener un sonidista pero dentro de las condiciones economicas del país, puedo decir que es un equipo muy digno. También uso un zoom H4n para grabar ambientes en estéreo o para alguna toma donde corra riesgo de caer en el agua, o dañar el equipo. Para ciertos proyectos alquilo a sonidistas amigos (porque en Venezuela no existen rental de equipos de sonido) algún micrófono Neumann, Sanken, etc o algún micrófono estéreo MS.

Dentro de la postproducción no soy tan rigido con los plugins y procesamientos. Cuando estoy en etapa de edición generalmente no proceso mucho, inserto un poco de ecualizacion para cortar bajas y altas frecuencias. Prefiero cortar, sustituir, editar manualmente las regiones antes de aplicarles reductores de ruido. Me gusta que la película funcione con la edición de dialogos, que no tenga baches sin sonido. Prefiero dejar para la mezcla, en condiciones adecuadas de escucha, todos los procesamientos mas fuertes del sonido.

Igual, pienso que cada proyecto demanda sus propios tratamientos y maneras de trabajarlos, tanto a la hora de elegir el equipamiento de rodaje como a la hora de editarlos y mezclarlos.

LBS: Si hablamos con Marco Salaverría en su faceta de Editor y montador de sonido, ¿como te aproximas e intentas afrontar la creación de un mundo sonoro en su parte conceptual cada vez que te enfrentas a un proyecto determinado?. ¿Sigues algún/os tipos de estrategias especiales a la hora de afrontar su construcción?.

MARCO: Generalmente, cuando piensan en mi como Diseñador Sonoro, me gusta incorporarme a los proyectos desde la etapa del guión, es decir, cuando se está construyendo la película y puedes aportar -narrativa y creativamente- desde la escritura, pero no siempre sucede así.

A veces te incorporas en proyectos que inclusive ya están rodados o hasta editados y toca, de cierto modo, reinventar los espacios y las formas en que sonará. Cuando es así, generalmente trato de trabajar el directo y los diálogos y hacer que todo funcione en esa primera instancia. Y en el proceso de visionar y escuchar la película, de pulir todo en esa primera etapa, generalmente la misma película me revela por dónde trabajarla, por donde diseñarla.

LBS: Hablemos de los Directores o cineastas con los que has tenido la oportunidad de trabajar, cada de uno ellos (me imagino) con diferentes visiones acerca de cómo utilizar de los distintos elementos y recursos sonoros. ¿Cuál es tu percepción general acerca de la utilización y tratamiento del sonido por parte los Directores y realizadores con los que has trabajado en sus películas, tanto en sonido en producción como en los procesos de posproducción de sonido?

MARCO: Generalmente te encuentras con directores que son sordos y no es algo que se deba juzgar y condenar a priori, puesto que en el mundo en que vivimos la percepción visual ocupa un gran espacio dentro de la construcción de nuestra realidad, de la cotidianidad.

Sin embargo, en la medida en que los directores se van permitiendo a sí mismos escuchar y hacer sonar sus historias, en esa medida empiezan a reconocer la importancia del recurso sonoro, las grandísimas oportunidades de expresar y de contar aprovechando el recurso sonoro.

En otros casos hay directores que realmente tienen la capacidad de incorporar desde el principio el sonido en sus historias, y están consciente de sus posibilidades, con los cuales, lógicamente se hacen mucho más amables y fluidas las comunicaciones y se logra un trabajo más avanzado, con mejores resultados.

Marco Salaverría y Ciro Guerra

Salaverría (izd) junto al Director Ciro Guerra.

LBS: Me gustaría antes de finalizar felicitarte a ti y al resto del departamento de sonido por los recientes premios y menciones que ha recibido esa joya que es “El Abrazo de la serpiente”, de Ciro Guerra, entre ellos reconocimientos al mejor sonido y como no la candidatura final al Oscar a la mejor película extranjera. ¿Nos podrías contar tu experiencia y la particularidades, primero el sonido en producción y segundo en los posteriores procesos creación de su mundo sonoro?.

MARCO: Muchas gracias por las felicitaciones.

“El Abrazo de la Serpiente” es una película fascinante para mi por todo lo que encierra ella en si misma y luego por todo lo que me nutrió haber participado en ella. Fue un rodaje bastante intenso, pasamos la mayor parte del tiempo montado en canoas donde era muy fácil caer al agua o que algún equipo cayera al agua. En la selva llueve con frecuencia y repentinamente, de un momento a otro tienes una tormenta encima.

Pienso que el respeto que tuvo el equipo hacia la selva y sus comunidades hicieron la diferencia entre un rodaje que podía ser una pesadilla y el rodaje que terminamos teniendo donde los tiempo alcanzaron para contar todo y no sufrir daños personales ni materiales.

El equipo de personas que trabajó, logro compenetrarse muy bien y apoyarnos al máximo para lograr cada uno de los planos de la película.

Es una película donde se utilizó prácticamente todo el sonido directo.

Recuerdo que uno de los inconvenientes mas recurrentes era el paso de embarcaciones con motor que nos dañaban las tomas ya que la película era de época; y mis principales aliados para detectar las distancias de las embarcaciones y saber si se alejaban o acercaban eran las mismas comunidades indígenas, muchas veces cuando pedían correr sonido, yo veía a algunos de los vecinos y ellos me hacían señas si venia o no una embarcación. Es obvio que ellos tienen una escucha mas fina o menos contaminada que la que tenemos nosotros que vivimos en las ensordecedoras ciudades.

Me alegra mucho haber estado involucrado en el sonido de una película que pienso es ya, una película importante dentro del cine latinoamericano.

Marco y Karamakate

Marco Salaverría y Karamakate.

LBS: Algunas habrá. ¿Nos podrías contar alguna situación curiosa que te haya sucedido en un set o localización dentro de un rodaje o incluso dentro de algún proceso de posproducción?

MARCO: Bueno, una vez estaba rodando en un lugar remoto y la planta eléctrica se sentía mucho dentro de las tomas, me acerque al camión de la planta y la movimos unos cuantos metros mas retirada del set. Se seguía sintiendo durante las siguientes tomas pero no podía detener el rodaje. Al cabo de unos planos mientras cambiaban la posición de la cámara, me fije que no habían luces funcionando en el set y me puse a seguir el cable matriz de la planta y lo único que estaba conectado era una cafetera.

LBS: Por último. ¿Qué consejo o consejos les darías a aquellos maravillosos locos que deseen dedicar sus vidas al ARTE de la creación y tratamiento del sonido para el medio cinematográfico y audiovisual?.

MARCO: Yo siempre trato de aprender a escuchar mas, de escuchar conscientemente. Incluso es una recomendación que sirve a todo el que quiera hacer cine. Los aspectos técnicos son muy importantes, como no, saber manejar un equipo, saber cómo opera un micrófono, pero creo que tenemos que aprender a escuchar mas y mas cada vez.

LBS: Marco muchas y sonoras gracias por tu disponibilidad y amabilidad hacia nosotros y también desearte mucha suerte en tus próximos proyectos los cuales seguiremos con especial atención aquí en –LaBobinaSonora- .

MARCO: Muchas gracias a ustedes y continúen este gran trabajo que vienen haciendo.

Abrazos!

oscardeavila@labobinasonora.net
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