El MUNDO SONORO de 12+1:Una comedia metafísica.

Sonoros saludos a tod@s!!!

Mencionar el nombre del director malagueño Chiqui Carabante es mencionar sin duda alguna a uno de los directores y guionistas más innovadores, transgresores y creativos del panorama actual de nuestro cine. Basta recordar de entre su filmografía los prestigiosos cortometrajes Días Felices -1998- y Bailongas -2001-, y ese maravilloso largometraje que es Carlos contra el mundo -2002-. Un cine, como su director, con entrañas, con ideología, con emotividad… Y también con una gran sensibilidad hacia la creación y tratamiento del mundo sonoro en todos sus trabajos.

Dicen las críticas de la última película de Carabante, -12+1: Una comedia metafísica- que es irreverente, políticamente incorrecta, polémica, transgresora… Y muchos más calificativos que hacen ya de esta producción una pequeña joya “irreverente” de nuestro cine.

Según sinopsis:

“…. unos tipos van por el desierto buscando algo. Lo que buscan sólo lo sabe uno, al que llaman el Maestro. Escudriñar en el desierto es peligroso, pues aparte de las inclemencias propias de un lugar sin agua y con muchas horas de sol, el Bautista ronda las dunas. Un loco que de creyente pasó a asesino de la misma forma iluminada; así, el grupo duda entre pensar si buscan a Dios o a la Muerte, o si estas dos cosas son la misma.”

El mundo sonoro que rodea a 12+1 es un mundo bastante particular, exterior, abierto… dominado por los ventosos y cambiantes ambientes del enorme set de rodaje en que se convirtió, durante 5 semanas, el Parque Natural de Corralejo en Fuerteventura. Para intentar descifrar las claves y el proceso de creación de su particular mundo sonoro de -12+1-, hemos entrevistado a su Director Chiqui Carabante, a su montador/diseñador de sonido César Molina y a su mezclador de Re-grabación de sonido Sergio Testón.

A todos ellos les agradecemos especialmente el tiempo y la predisposición mostrada hacia -LaBobinaSonora- para la realización de estas entrevistas.

12+1.Una comedia metafísica – IMDB

Comenzamos……….

CHIQUI CARABANTE – DIRECTOR

Chiqui Carabante. Director de -12+1. Una comedia metafísica-

LBS: ¿Qué nos propone 12+1?

CHC: Un viaje. Un camino de conocimiento divertido y profundo acompañando a unos personajes que son iconos de nuestra cultura.

LBS: ¿Promete ser tan irreverente y transgresora?

CHC: Sí que puede ser transgresora. Sobre todo el enfoque de conceptos que hemos aprendido a través de la religión católica.

Irreverente… para los católicos cualquier revisión de la figura de Jesús fuera de sus estrictos dogmas es una falta de respeto. Así que sí, para ellos es irreverente.

LBS: ¿Cómo surgió la idea de crear  tan particular historia?

CHC: Nunca sé exactamente de donde surgen las historias. De repente estaba escribiendo sobre un personaje perdido sin saber los que buscaba. Este personaje era seguido por un grupo de hombres que lo llamaban Maestro y…. Voilá.

LBS: Debido a las localizaciones tan especiales  en las que ha sido rodada 12+1 ¿Cómo de compleja, en general, ha sido esta producción para Chiqui?

CHC: El rodaje, a pesar del buen humor con que lo llevábamos, fue duro. La totalidad de la película ocurre en el desierto. Son muchas horas de sol y de luz radiante. Combinadas con noches frías. En la noche no bajaba tanto la temperatura pero la diferencia térmica con el día las convertían en heladas.

Yo, al principio, entre el estrés del rodaje y mi falta de experiencia en lidiar con un desierto, no atendí a rajatabla los consejos para trabajar en esas condiciones. No llevé puestas todo el tiempo mis gafas de sol, ni la cabeza tapada, ni bebía agua a cada instante. Así que, junto al actor Fran Machado, fui uno de los dos que tuvieron pájara y hubo que llevarlos al médico inmediatamente.

A partir de ese momento me tapé como un Tuareg y bebí como un camello.

LBS: ¿Nos podemos esperar también un mundo sonoro metafísico en 12+1?

CHC: Sí. César Molina ha hecho una sinfonía de vientos.

Al principio, cuando se enfrentó al proyecto, pensaba que iba a quedar plano porque no tenía casi ningún elemento donde agarrarse en pantalla. Pero su ingenio lo llevó a focalizar el trabajo en los vientos. Es increíble el archivo con decenas de vientos diferentes que ha construido. Cada uno con un carácter diferente y que ayuda a la historia en el sentido que necesita en cada momento.

Y como los ha combinado. Hay momentos en que puedes escuchar cinco vientos diferentes a la vez. Por eso no exagero al llamarlo sinfonía.

Por supuesto, a ponerlo todo en su sitio en su justo equilibrio ha ayudado la mano de Sergio Testón con su mezcla. El compañero ideal para el montaje de César.

LBS: Chiqui, siempre has mostrado una sensibilidad especial hacia la concepción y creación de decorados y mundos sonoros en tus trabajos: ¿Qué grado de implicación has tenido en los procesos de post-producción de sonido en esta, tan particular historia, de 12+1?.

CHC: Bueno, siendo sincero, no imagino hacer una película sin pasar por La Bocina, ese taller creativo concebido por Pelayo Gutiérrez. Pelayo ha construido una factoría sonora con gente capaz y creativa. Es un lugar donde la imagen se multiplica y se llena de matices que nunca hubieras concebido en la sala de edición. El equipo de -La Bocina-  es comparable, y no exagero, al de -El Bulli-. Experimentación y excelencia con un sello personal, que todos comparten.

LBS: ¿Tenías algún tipo de idea prefijada de cara a la creación del mundo sonoro de 12+1, o simplemente fuiste evolucionando con el montaje de sonido en post-producción?.

CHC: Para mí era fundamental el viento pues es algo que viví en la isla. El viento constante es un fenómeno curioso. Cuando comienzas a sufrirlo hablas mucho de él. Lo maldices y luchas contra él. Pero sobre el tercer o cuarto día lo integras dentro de tu cabeza. Y ya no hablas más de él. Sólo cuando se detiene. Que es como volver a la cordura. Eso era muy interesante.

Pero, aparte de este par de ideas, César me dio la mano y me llevo por la construcción de un mundo sonoro que yo apenas había intuído.

LBS: ¿Podemos encontrar algun tipo evolución o novedad en tu manera de concebir el sonido, como director en 12+1, y con respecto a tu ultimo largometraje –Carlos contra el mundo-?.

CHC: El de la experiencia. Ahora sabía que llegar a -La Bocina- iba a multiplicar la peli. Sabía que podría doblar cosas que no me gustaban porque no se iba a notar el doblaje. Entendía que toda la atmósfera de la peli dependería en gran medida del mundo sonoro que construyéramos. Y, que a pesar de su dificultad, iba a estar en lugar en que no pararíamos hasta encontrarlo.

LBS: ¿Alguna anécdota que nos quiera y puedas contar dentro de la producción de 12+1?

CHC: Cuando conocí a Marcel Díaz, sonido directo, para ver si entraba a currar en la peli estábamos localizando y lo vi aparecer con su DAT colgado al hombro y su micro con el peluche. Me pareció bastante pintoresco verlo surgir así entre las dunas mientras el viento nos castigaba. Seguimos localizando. Juan, el dire de foto, y yo íbamos comentando donde rodar y donde no. De cuando en cuando miraba a Marcel. No sabía lo que estaba haciendo pero nos seguía de cerca y en silencio. Lo veía agarrarse su gorra para que no se la llevara el viento. Eso era lo único que parecía que teníamos en común. Los dos luchábamos por seguir de una pieza frente a esa ventolera.

Cuando volvimos al coche Marcel me ofreció los cascos conectados a su DAT y me pidió que escuchara. Me los puse extrañado y oí la conversación que habíamos tenido Juan y yo mientra localizábamos. Sin gota de viento.

Esa era la prueba que había hecho Marcel para entrar en el equipo.

La mejor que conozco.

LBS:  Muchas gracias por tu atención Chiqui.

CÉSAR MOLINA-MONTADOR/DISEÑADOR DE SONIDO

César Molina. Montador/Diseñador de sonido de 12+1.

LBS: ¿Qué nos podemos encontrar dentro del decorado sonoro de 12+1?

CSM: Con el sonido de 12+1 hemos intentado acompañar la situación vivida por Jesucristo y los apóstoles en el desierto. Durante la historia se producen un montón de milagros y por descontado es la peli más divertida y delirante en la he trabajado… ¡Es un regalo para un montador de sonido!

Hemos tratado de sonorizar los milagros como una “alineación poco frecuente de variables de las que depende un fenómeno natural”. Es como más nos gustó definirlo.

Por esta razón, desde el principio tomamos la decisión de construir todo el sonido con elementos naturales, sin recurrir casi a la síntesis artificial. Utilizamos muchísimo los ambientes grabados de la localización y otros efectos originales grabados, así como el foley de nuestro Álex F. Capilla, que cobra una dimensión especial y hace que nos creamos todo, le da verdad a cada plano.

Me gustaría destacar también que hemos barajado muchísimos registros sonoros, acompañando a la propia película en lo variable de su género. A veces somos realistas hasta lo puntilloso, otras somos cómicos y teatrales, otras oscuros y atormentados… Es difícil no perderse en el ejercicio de estilo y definir bien las prioridades del sonido cuando debes acompañar tantos cambios en tan poco tiempo, de una secuencia a otra. Gracias a Sergio Testón el proyecto cogió coherencia, elegancia y buen gusto en las mezclas finales, le dio a todo una nueva mirada muy constructiva y positiva. Lo leyó muy rápido y ha potenciado todo aquello que soñábamos hacer.

LBS: ¿Dónde han residido las mayores dificultades a tratar en el montaje de sonido, quizá en la edición diálogos?

CSM: Tuve la suerte de contar con un sonido directo muy bien captado a pesar de las dificultades con las que tuvo que lidiar Marcel Díaz. Hizo una gran elección de micrófono y sin complicarse con radiomicros logró sacarlo todo con mucha limpieza y sin golpes de viento (¡¡¡ni de arena!!!) durante las tormentas. Aún me pregunto cómo lo hizo… Una gran parte del resultado final se la debemos a él y apenas tuvimos que hacer doblajes por técnica.

También hay 12+1, ó más, personajes continuamente en pantalla, y eso dificulta sobre todo el número de acciones a definir. Había que decidir qué elementos marcar más para no despistar al espectador con gestos secundarios a la trama, pero también queríamos hacer sonar todos los elementos en los planos corales. Además intentamos marcar bien las distancias de plano en las conversaciones para darle más ritmo a las secuencias de texto más profundo y que requieren más atención. El código es complejo y requiere un poco de cautividad por parte del espectador en algunos momentos.

Pero el reto principal de la película fue sin duda el desarrollo de toda la acción en la misma localización. Se mueven por el desierto, el decorado cambia, pero no salen de la arena…

LBS: ¿Cómo has reflejado en el montaje sonoro ese “silencio” y “soledad” del desierto, que rodea a los protagonistas, y por extensión, a la historia en general?

CSM: Durante las primeras secuencias de la película, y casi los primeros 40 minutos apenas suena nada que no sea el viento y los personajes. Hemos dado todo el aire posible a las pausas de acción y dejado que la fotografía hable por si sola. A medida que los milagros se van produciendo apoyamos más con algún animalillo pero todo muy contenido. Al final la peli evoluciona paralelamente a la historia y la espectación y la soledad van dejando paso a la locura.

Dentro de nuestras prioridades estaba marcar la soledad, el vacio y la alienación de los personajes en ese laberinto sin paredes que es el desierto.

LBS: Existe un elemento omnipresente, a veces con un fuerte poder narrativo sonoro, como es el viento ¿Cómo habéis tratado este elemento dentro del montaje de sonido?

CSM: Durante la primera vuelta de montaje, tras 15 min de película ya había utilizado todos los vientos que me gustaban y tuve que hacer un máster en vientos por la Universidad Metafísica de La Bocina. Ahora en serio, resconstruimos los decorados sonoros una y otra vez para hacer evolucionar el desierto como un personaje más y utilizamos el viento como su voz. El viento define la soledad, la alegría, la ira de Jesús e incluso impulsa al maestro en sus levitaciones… El milagro de los elementos está perpetuamente acompañando con el viento como un fenómeno catalizador de exteriorización.

LBS: ¿Cómo ha sido tu relación con Chiqui Carabante durante los procesos de post-producción sonora?

CSM: Sinceramente, muy tormentosa. Le odio. ¡Es broma! Chiqui es un director poco convencional, al igual que el proyecto. Ha tenido que sacar un adelante una película muy complicada prácticamente él solo en labores de dirección y producción. Pero tiene un corazón tan grande que te atrapa y te hace seguirle donde quiera que vaya. Es nuestro Jesús particular y un ejemplo para mí de tesón y fuerza vital. Ni te imaginas lo que he aprendido con él.

Hemos trabajado juntos durante cientos de noches (igual son decenas, pero muchas…) y hemos compartido momentos buenos y malos, muy dulces y muy amargos… La película más difícil de mi vida me lo ha traído y ahora puedo llamarle mi amigo… ¡¡¡Te quiero Chiqui!!!…

Al margen de lo emocional, somos dos personas con metodologías de trabajo muy diferentes, pero muy complementarias. Nos ha costado mucho ajustar el engranaje de la máquina pero cuando lo tuvimos a punto hicimos cosas maravillosas. Es un gusto poner sonido a las ideas de este loco Carabante.

LBS: ¿Que estructura ha quedado resultante en el montaje final?

CSM: Pues muy similar a las de proyectos ya mencionados en tu blog procedentes de la escuela de Pelayo Gutiérrez y Nacho Royo:

  • 8 canales de diálogos de sonido directo
  • 4 canales de doblaje
  • 4 canales de sonido directo sin diálogos para el M+E
  • 4 canales de ambientes en mono para cubrir el fondo del centro
  • 12 canales de efectos en mono
  • 16 canales de efectos en estéreo y ambientes
  • 24 canales de efectos de sala
  • 6 canales de músicas en estéreo

La organización de los Stems queda de la siguiente forma:

  • 1 stem de diálogos
  • 1 stem de efectos y ambientes
  • 1 stem de foleys
  • 1 stem de músicas

LBS: Muchas gracias César por tu atención

SERGIO TESTÓN-MEZCLADOR DE SONIDO/RE-GRABACIÓN

Sergio Testón primero por la derecha junto a Chiqui Carabante -centro- y el artista de Foley Alex F.Capilla.

LBS: Sergio: ¿Con que objetivo has afrontado, y tratado las mezclas de 12+1 –Una comedia metafísica-?

ST: Lo primero de todo darle las gracias a Chiqui Carabante y a César Molina por confiar en mi, y darme la oportunidad de poder participar en esta “peculiar” película.

El primer objetivo de la mezcla fue intentar aportar nuevas ideas, en las primeras reuniones hablábamos de jugar de alguna manera con el montaje que teníamos, ver hasta que punto podíamos experimentar e intentar que tuviera mas fuerza y probar a darles, en la medida de lo posible, un empujón.

LBS: El hecho de situarse la historia en un entorno tan abierto, con grandes planos y espacios naturales, las dunas etc..  ¿Como te ha afectado a la hora de trabajar los distintos espacios sonoros en la mezcla?

ST: Tuvimos la suerte de poder probar en todo el tiempo que duró la mezcla, cualquier idea aunque pareciera un poco loca. Chiqui se mostró receptivo respecto a ésto, de algunos de estos experimentos salieron cosas bastante curiosas.

El motivo de estar abiertos a probar posibilidades venía dado por el hecho de que el ámbito sonoro en el que transcurre la historia de 12+1 era que, casi el 100% del largometraje, se localizaba en un desierto.

Tras la primera proyección una de las charlas que mantuvimos el equipo fue como poder sonorizar ese entorno e intentar no caer en la monotonía ya que como me comentaba Cesar apenas teníamos elementos sonoros con los que jugar, a parte de las diferentes capas de vientos, y algún animal que se puede oír de manera puntual.

Por ello ha sido imprescindible contar con otro de los elementos que nos han aportado un gran valor en la mezcla éstos han sido los Foley (realizados por Alex F. Capilla).

LBS: ¿Qué partes destacarías  como más creativas o especiales dentro de las mezclas de 12+1?

ST: No sabría con cual quedarme porque en general toda la película me ha gustado, es la primera película que mezclo, por lo tanto se la tiene un cariño especial.

Pero uno de los momentos a destacar es la escena de “el primer sueño que tiene Iscariotes”, jugamos a panear la voz con divergencias, intentando darle una ecualización diferente y dejar prácticamente sin ambientes la escena, además de insertar algún delay, con lo que los diálogos obtienen una textura diferente, peculiar. Este mismo “efecto” lo he utilizado en alguna escena mas de la película. Me gusta introducir en algunos momentos esos vacíos esos silencios sonoros que dan mas fuerza a la secuencia en si. La gran mayoría de esos trucos se los tengo que agradecer a mi gran maestro Nacho Royo-Villanova.

Otro momento a destacar seria la escena del “puticlub”, entramos con un primer tema y éste, a medida que avanza la secuencia, se va entrelazando con otro, creo recordar que de Pipilotti Rist – Wicked Game , creándose una mezcla muy especial.

En general intentamos mediante el montaje, ir pintando diferentes ambientes, desde las mas tranquilas, suaves y amables hasta las mas tormentosas, jugando con los canales Surround, y subgrave para darle a ciertos momentos mas dramatismo.

LBS: ¿Qué tratamiento le has dado al entorno surround dentro de las mezclas?

ST: Pues como decíamos anteriormente ha sido otro elemento a destacar, al ser espacios tan abiertos jugamos bastante a meter las diferentes pistas por los canales Surround, por ejemplo, se intento en todo momento hacer sentir al espectador que estaba en el interior de esas localizaciones.

Pero también lo hemos usado para crear efectos peculiares, como en la secuencia en la que Jesús se sienta con sus discípulos a hablar, en la que la cámara hace un paneo de 360º grados y a medida que avanza, el sonido del reloj se va hacia el surround, este se va haciendo cada vez mas lento, mientras que con otra pista con ese mismo sonido se queda en el canal central, creandose un efecto bastante curioso.)

LBS: ¿Cómo ha sido tu relación con el montador de sonido César Molina y con el director Chiqui Carabante? ¿Has estado involucrado desde el comienzo del mismo o has entrado ya en la parte final?

ST: Cuando el proyecto llegó a mis manos éste se encontraba ya en las fases finales, tanto Cesar como Chiqui llevaban algún tiempo trabajando en ello.

Uff !!!… Cesar es una maquina, fue el primero en apostar por mi y darme la oportunidad de entrar en este proyecto. Tengo la suerte de que seamos compañeros en La Bocina.

La verdad que no habíamos trabajado en un proyecto conjuntamente de manera tan directa como hasta ahora. Así que desde el principio ha habido un gran entendimiento a la hora de plantear y desarrollar las mezclas.

Y con Chiqui también genial, el tío es un cachondo !!!. No le conocía personalmente pero ya le había visto por el estudio alguna vez. Desde el principio ví que tenia una personalidad muy afable y abierta, lo que se demostró en todo el proceso hasta finalizar la película.

LBS: Muchas gracias por tu tiempo Sergio

Trailer 

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